en Un año de virtudes

Cuando leí la historia de esta niña pakistaní me impactó. Tuvo la audacia, desde la tierna edad de 11 años, de levantar la voz en contra de las injusticias en su país. Nos enseña a perder el miedo en defensa de la justicia y los derechos de los más pobres y desfavorecidos. Podría parecer que la acción sencilla de escribir en un blog no tiene mucha importancia. Sin embargo, en la tarea de hacer el bien, todo cuenta, incluso las pequeñas acciones.

“Malala Yousafzai ha pasado a ser un símbolo icónico del derecho universal de las niñas a la educación. Con su lucha y su valentía se ha convertido en una destacada portavoz de los derechos de la mujer. “Ha demostrado con su ejemplo, bajo las circunstancias más peligrosas, que los niños y los jóvenes también pueden contribuir a mejorar su propia situación”, decía el comunicado del comité que concedió el premio Nobel.” (interrogantes.net)

“Malala Yousafzai nació en 1997 en Mingora (Pakistán), y en octubre de 2014, a los 17 años, recibió el Premio Nobel de la Paz y pasó a ser la persona más joven premiada con este galardón en cualquiera de sus categorías en toda la historia. A principios de 2009, cuando aún no tenía 12 años de edad, Malala empezó a escribir un blog en línea en la BBC, en lengua urdu, bajo el seudónimo Gul Makai. En sus relatos iba contando el transcurrir de su vida bajo el régimen del temible Tehrik e Taliban Pakistan (TTP), grupo terrorista vinculado a los talibanes, que estaba intentando tomar el control del valle del río Swat. Las escuelas privadas habían recibido orden de cerrar a través de un edicto talibán que prohibía también la educación de las niñas. Trataban de imponer su interpretación de la Sharia y habían destruido cerca de 150 escuelas en el último año. Malala seguía escribiendo en ese blog y era cada vez más conocida por su encendida defensa de los derechos civiles. Pero su lanzamiento definitivo fue el verano de que aquel mismo año 2009, con el documental Class Dismissed: The Death of Female education, dirigido por Adam Ellick e Irfan Asharaf, del New York Times, que mostraba la vida de Malala y su padre, Ziauddin Yousafzai, y cómo la educación de las mujeres era casi imposible en aquellos lugares. El 9 de octubre de 2012 Malala fue víctima de un atentado en Mingora a manos de un miliciano del TTP. Aquel hombre, después de abordar el vehículo que servía como autobús escolar, le disparó en repetidas ocasiones con una pistola impactándole en el cráneo y en el cuello. El portavoz del TTP, Ehsanullah Ehsan, afirmó que intentarían matarla de nuevo. Dos estudiantes que iban en el mismo autobús también fueron heridas. Malala fue llevada en helicóptero a un hospital militar. El atentado suscitó inmediatamente la condena internacional y el día 15 fue trasladada al Queen Elizabeth Hospital de Birmingham, en Reino Unido, para seguir con su recuperación, donde tuvo que continuar con la rehabilitación y fue sometida a una cirugía reconstructiva. Después de implantarle una placa de titanio y un dispositivo auditivo, Malala regresó a las clases en una escuela secundaria británica en Birmingham: “Volver al colegio me hace muy feliz. Mi sueño es que todos los niños en el mundo puedan ir a la escuela porque es su derecho básico”, afirmaba en unas declaraciones a la prensa.” (interrogantes.net)

Algunos escritos del blog de Malala nos pueden servir de muestra de la calidad humana de esta joven.

Sábado 3 de enero. Tengo miedo

Tuve un sueño terrible anoche en el que había helicópteros del Ejército y talibanes. Tengo esos sueños desde ue se lanzó la operación militar en el Swat. Fui a la escuela con miedo porque el Talibán había emitido un edicto en el que prohíbe que las niñas vayamos a la escuela. (…) Mis tres amigas se fueron con sus familias a Peshawar, Lahore y Rawalpindi después del edicto. (…) Mientras iba a la escuela escuché a un hombre decir “Te voy a matar’. Apuré el paso y cuando miré hacia atrás el hombre venía detrás de mí. Pero, para mi gran alivio, él estaba hablando por teléfono así que debía estar amenazando a alguna otra persona.

Domingo 4 de enero: Debo ir a la escuela

Hoy me levanté tarde, a eso de las 10 de la mañana. Antes de la operación militar solíamos ir de picnic los domingos. Pero ahora la situación es tan mala que no hacemos un picnic hace más de un año y medio. (…) Hoy hice tareas del hogar y jugué con mi hermano. Pero el corazón me latía rápido porque mañana tengo que ir a la escuela.

Lunes 5 de enero: No uses vestidos de colores

Me estaba vistiendo para ir a la escuela y me iba a poner el uniforme pero me acirdé de que la directora nos había dicho que no usáramos el uniforme sino nuestra ropa habitual. Así que me puse mi vestido rosa favorito. (…) Más tarde, en la escuela, nos dijeron que no usáramos ropa de colores porque el Talibán no estaría de acuerdo.

Miércoles 7 de enero: Ni fuego ni temor

Vine a Bunaria a pasar Muharram (día de fiesta musulmán). Me encanta Bunair por sus montañas y exuberantes campos verdes. Mi Swat también es muy hermoso, pero no hay paz. En Bunair hay paz y tranquilidad. Tampoco hay fuego ni temor alguno. Todos estamos muy contentos.

Miércoles 14 de enero: Quizás no vaya más a la escuela

Hoy estaba de mal humor mientras va a la escuela porque mañana empiezan las vacaciones de invierno. El director anunció las vacaciones, pero no mencionó la fecha en que la escuela volverá a abrir. Es la primera vez que ocurre esto.En el pasado la fecha de reapertura fue anunciada siempre con claridad. (…) Mi conjetura es que el Talibán va a prohibir la educación de las niñas desde el 15 de enero.(…) Como hoy era el último día de nuestra escuela, hemos decidido jugar en el patio un poco más.

Jueves 15 de enero: Noche de disparos

Hubo disparos de artillería toda la noche y me desperté tres veces. Pero como no había escuela, me levanté más tarde, a las 10. (…) Hoy leí mi diario escrito para la BBC (en urdu) y publicado en el periódico.

A mi madre le gusta mi seudónimo ‘Gul Makai’ y le dijo a mi padre, ¿por qué no cambiarmos su nombre por el de Gul Makai? A mí también me gusta, porque mi nombre verdadero significa “dolor afligido”.

Mi padre me contó que hace unos días alguien le trajo un copia impresa de este diario diciendo lo maravilloso que era. Mi padre sonrió, pero ni siquiera podía decir que eso había sido escrito por su hija.

Puedes ver el blog de Malala en el siguiente link: http://www.malala-yousafzai.com/

El documental «Class Dismissed: The Death of Female education» se puede ver en: https://www.nytimes.com/video/world/asia/100000001835296/class-dismissed-malala-yousafzais-story.html

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